Delante de un escritorio, frente a una ventana que le trasmite luz se encuentra esperando que llegue aquello que tanto busca dentro de su corazón, y que no llegara hasta que su conciencia se tranquilice y deje de vetar lo que quiere surgir. Dos ojos penetran el cuerpo de la mujer, dos ojos miran el vacio de un horizonte desigual y así, el tiempo transcurre sin sobresaltos, sin impedimentos que logren estancar en la memoria aquellos segundos de profundo silencio. Se acerca con pasos firmes, manos inseguras, tratando de controlar los impulsos que lo dominan, y ella con su silueta reposada sobre la silla, ya no logra advertir lo que se funde y convierte a su alrededor ya que los pensamientos son un torbellino que penetra en cada una de sus células, así es como las palabras se escapan y huyen hacia un lugar donde serán mejor acogidas, y así como los gestos y el contacto corporal se transforma en la principal acción de la habitación.
-¿Puedo? o mejor dicho, ¿quieres?, ya que tenga o no tu aprobación lo hare, no por capricho, no por cariño sino porque es así como deben ser las cosas, tampoco deseo que lo tomes como un acto de conformismo, debes decirme para así saber si tendré el placer de tener una culpa remota y lejana sobre mi alma, o un profundo sentimiento de satisfacción perdido a través de mis venas-
- Lo sé , y se porque anhelas escuchar la respuesta que se escapa a mi conciencia, se que tus oídos se complacerán al saber que no soy una muñeca inerte, que puedes tener o no mi consentimiento y mi voluntad, y ello, tener una respuesta humana con miedos y sentimientos es lo que necesitas sentir. Un cuerpo con forma persona para ti no es nada, no significa nada, deseas lo que me hace ser distinta a ti...-
Una sonrisa esbozada, expresando la satisfacción de aquella predecible conexión. ¿ Sabe, interpreta o adivina?. El cabello cayó sobre el rostro de ella, y con un suave movimiento lo aparto de sus ojos para seguir observando como en momentos anteriores, ese horizonte que tan poco mostraba pero tanto significaba, un tanto lejano e inalcanzable. ¿Sabia, interpretaba o imaginaba? El silencio aun debía seguir reinando hasta que el corazón se detuviera de su baile acelerado, hasta que la mano se volviera firme, y el pulso se sedara en ambos contenedores.
Dos ojos atentos, un par cerrado, la mano se levanto y dio la señal de aprobación.
- Se que con ello te basta, y sé que era lo que predijiste, no hay otra respuesta más que aquella porque aunque ahora la niebla intente rodearme, siempre estará el deseo incontrolable, esa sed que sabes que es mayor que yo, esa sed que no tiene temores ni prejuicios y tomara lo que desee. Con esto te basta y me basta... ¿no es así?-
Una sonrisa completa, era tal la cercanía a la verdad que guardaba entre dientes, era tal la sensación que lo invadía que era imposible negarle salir a la luz.
- Todo dicho, y ahora no queda nada latente como destino. Ahora el placer de la razón lo podre consumir-
Todo se mezcla y se confunde, transfusiones y degrades en un lugar donde los colores mutan en lo que capten volátil en el aire. Aromas sometidos, sabores expresados al máximo punto comienzan a impregnarse en las paredes. Dos pares de ojos cerrados, labios excitados, y una mano empuñada.
miércoles, 18 de junio de 2008
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