miércoles, 23 de abril de 2008

ª

Mi cuerpo tiembla y no lo puedo controlar, mi pensamiento esta inquieto y ya nose donde parara. Te extraño aunque estes presente, y es algo mas alla de algo corporal, porque estas aqui conmigo, pero hace un tiempo que tu mente se distancio de la mia, y entre nosotros solo queda el dolor que se clava en mi cuerpo, y me hace tanto daño que no te logras dar cuenta, (y asi tambien lo prefiero porque se que ambos en este momento estamos podridos por dentro, tu realmente - lamentablemente-, y yo literalmente). Ahora es cuando mis manos tiemblan y el llanto me invade sin poder controlarlo, porque las emociones que se guardan dentro de mi son tantas y tan contradictorias que mi cuerpo no es capaz de asimilarlas aun por completo, y peor aun, la idea mas real, mas inminente y mas cruel es la que ya tiempo atras, asimile con indiferencia y ahora me hiere poco a poco a medida que te vas. No se si la culpa esta entre los enredados pensamientos, pero se que si es asi, es un gran causante de dolor, porque no quiero aceptar (si es asi) que cuando pude entregarte los que ambos deseabamos, no lo hize, por estupidas razones, porque no queria mirar dentro de ti, no me queria ver a mi, (ya que al final aunque lo intente negar, somos tan parecidos como se puede y esta es la razon de que ahora tu lejania me hiere tanto), y aun ahora que intento evitar ver como partes, es que ya es inevitable saber a conciencia completa que somos lo mismo en cuerpos distintos, en situaciones distintas pero parecidas. Me es imposible a estas horas evitarte...
Siempre te recordare, aunque no lo imagines, ya que creo que de los dos, yo soy la que tomo conciencia, ( tu nunca lo lograste)




No puedo continuar....

domingo, 20 de abril de 2008

A veces...

Detesto esta escena, detesto este aroma, que no se parece al que ayer me invadia, al que ayer me enviciaba, y deseaba mas
Detesto el momento en que decidimos que no ocurriria nada mas, giramos nuestras cabezas y dijimos adios, por orgullo y temor.
Detesto el silencio que ambos provocamos, ese indeseable silencio que nos invita a separarnos, porque no encontramos la forma de estar juntos.
Detesto tu cuerpo cuando se aleja del mio, y cuando ambos pensamientos son distintos y no logramos desifrar.

Correre el peligro de mirar dentro de ti, y sufrir por lo que vea
Correre el peligro de jugar con lo que no debo y tocar lo que no tengo
Correre el peligro de ser sincero y no mentir sobre lo que pienso
Correre el peligro de beber tu sangre y disfrutrar de todo tu aroma

Puedes ir, y dejarme atras, sin mirar que sucede sobre mi
Puedes ocultarte tras una mascara desigual, y fingir aquel papel que te empeñas en cumplir
Puedes caminar lejos de mi, y con cada paso sellar lo que ambos deseamos y odiamos
Puedes acercarte a mi, observar mi interior, y refugiarte en el
Puedes elegir lo que tengas en tentacion, no te reprochare... puedes.

Cubrete, y cubreme que ambos tenemos miedo del exterior
Cubrete de temores y rencores, para que sientas dentro de ti, un poco de lo que mi vida es
Cubrete de promesas y deseos, cubrete de lo que anhelas, para que en momentos fugaces no olvides lo que buscas.
Cubrete de espinas, para alejarme aun mas de ti, para tenerte entres mis obseciones, y dolores.
Cubrete que a veces no se si realmente deseo ver lo que en ti veo.

Ahora la blanca linea trazada se esconde tras serpientes, tus ojos se nublan en ecplises, y mis manos buscan entre sabanas. Los deseos se han quemado y los recuerdos en un pozo han surgido.


Sed?

- -




N
o dispares!

-Por favor!
escuchame-

Es tan
fácil pedir, es tan fácil hablar, desear, ignorar, disparar. Es tan fácil olvidar y dejar atrás cualquier sentimiento que antes teníamos por sobre todo, es tan fácil mentir por la necesidad individual, es tan fácil decir y no actuar, sencillamente hay demaciadas cosas por mencionar.


Un hombre, una mujer, ambos con sensaciones en las puntas de sus labios, labios temblorosos, manos inquietas. Dos corazones que laten por igual, al mismo compás, pero por distinta razón, ambos corazones que bombean sangre, pero uno por pasión, otro por temor. Una mano atada a una decision se impone inclemente sobre el aire, otra apoyada sobre el pecho de un ser, desea la piedad, una redención que quizás nunca vera. Miradas sostenidas, alientos contenidos, ¿ Por cuanto tiempo sera nuestra ultima mirada? no lo saben, ambos se miran por ultima vez, ambos desean captar todo lo que ahora la vida les niega, les niega porque para uno de ellos la oscuridad caerá sobre sus parpados, y para el otro aquella sombra caerá sobre su alma que nunca pudo estar en paz, y nunca lo estará. ¿ Es la decision correcta?, se lo preguntan, temen no responder, temen aun mas responder de forma errónea y temen aun mas darse cuenta que no tienen opcion para deshacer lo que ataran con tanta fuerza, y en tan poco tiempo. Es el temor y la pasion que se funde en el aire de la habitacion, esa pequeña habitacion que se enmudece ante los encogidos espiritus.

-Lo
harás?, dime, esta espera de no saber que ocurrira me atormenta en cada aliento, en cada segundo que dejamos pasar-

-Sabes muy bien esa respuesta, sabes lo que pasara en los minutos venideros, sabes cual es mi
decision, y también sabes la decision que tomaste tiempo atras, y ahora tendras por recompensa.-

-Recompensa...-


Fugaces palabras, sabor amargo entre ellas, y un pequeño baño de ironia en cada letra. La suerte estaba echada, uno deseaba cumplirla y el otro debía recibirla, no cabia otra opcion ( no por lo menos en sus mentes). Una lagrima rodó por una de las mejillas, y un suspiro se produjo entre labios. un paso, una mirada, una lagrima, suspiro, otro paso, y un dedo tensando que ha tirado del gatillo. Una mirada, una bala cortando el aire, milésimas de segundos y un pecho herido. El cuerpo impactado cae al suelo, una mano suelta la cuerda tensada, y el arma rebota en el suelo, un cuerpo apoyado en las rodillas, dos respiraciones, una que a cada segundo se vuelve mas lenta y menos imperceptible, otra que a cada instante se vuelve acelerada e inquieta, angustiante. Sangre derramada en el suelo, ambos ahora con sus manos entrelazadas.

- Lo siento, es tan
facil... Lo siento, sabias que esto pasaria-

-Es tan facil decirlo, es tan facil olvidar lo que una vez me promeiste, es.. es tan facil olvidar.-

Un par de ojos reposo, otro parpadeo.


Una silueta en una habitacion, se levanta y camina hacia la puerta, sabe que en cuanto cruce el umbral todo desaparecerá. un paso tras otro y al girar la manilla de la puerta para cerrarla el aire se detiene...

Como...

Como es posible perder tanto en tan poco tiempo?...
... Como es posible retroceder el tiempo y conservar lo importante?
..... Como es posible no perder lo que deseas?
...... Como es posible encontrar lo que he perdido, y en este momento es lo que mas necesito...

He perdido algo que ahora me parece imposible y lejano, he perdido esa habilidad que en un momento de mi vida crei encontrar, y que quizas realmente nunca tuve, tan solo fue un pequeño señuelo ( entre tantos otros que he tenido).

Intentos




Suspiro…

Deseas agarrar el cielo y llevarlo hasta la tierra, esa tierra que tan desagradable te parece, esa tierra que el encanto perdió ante tus ojos, esa tierra. Ahora no deseas más que una línea fugaz de tranquilidad para calmar el ansia tan persistente dentro de tu alma, es ansia que desde hace un tiempo atrás no hace más que carcomer tu interior y así, dejando al desnudo tu alma se filtran los aires del descuido. ¿Porque desde que tus pasos han comenzado a marcarse en el suelo es que tu sonrisa se ha borrado? Ahora estas presente pero sabes que esto te ha acarreado volver a mirar en la realidad de la cual habías logrado escapar, y por lo tanto estas cansada de que solo logres ver lo que detestas y lo que deseas se escapa entre esquinas y sombras escurridizas. Estas aburrida de que una cuerda atada en tu cuello te intente dirigir hacia los pasos que anhelas evitar, esa cuerda que poco a poco te ha ido lastimando y dejara aunque nadie se lo hubiera esperado, las huellas, detestable palabra para ti. Camina por favor, camina, que necesitas avanzar aunque no tengas un rumbo, aunque no logres ver hacia dónde vas, pero el esfuerzo de avanzar te servirá para no acabar en un lugar enterrada por siempre, estancada en la nada y en todo, porque para ti la nada ( en los ojos ajenos), se ha convertido en tu todo, y así mismo lo que para el común es un todo casi absoluto, para ti no significa nada, aunque lo intentes no podrás, y puedes fingir lo contrario pero será como conoces, solo una mera actuación por disgusto y no por placer… Ahora te das cuenta, no existe una pared, aun queda tiempo, aun quedan esperanza, y como siempre lo haz echo y este momento no será una opción dejaras las cosas sin un final, dejaras las cosas apenas se te caigan al suelo y veras con el tiempo si se mueven o se quedaran ahí, pero tu avanzaras, de a poco, y a lo que llegues llegaras porque en este momento deseas poner un punto final. O simplemente una pausa en el viento de tu vida.










Ella caminaba con los ojos llorosos, ya no podía controlarlo y era inimaginable para ella en aquel momento detener las lágrimas que bañaban su rostro lentamente. Lloraba desmesuradamente y es que en todo el tiempo que había fingido acumulo demasiadas emociones y escondió en lo más profundo de sí misma cualquier tipo de sensación que no fuera la alegría que exhibía. Así lentamente su cuerpo se cargo de lo que no debía, con cada paso, con suspiros y anhelos cargo su alma con un peso que con el transcurso de los meses termino por aplastarla, sofocarla desde adentro, desde el lugar menos pensado para ella, ese lugar que en el fondo nadie logra controlar por mas que lo desee, por mas que durante años y años piense estar segura de controlarlo todo, de tener el poder de cada centímetro de cuerpo y alma, fatal error. Error, uno tras otro, uno acumulando a otro y formando esa enmarañada tela que cubrió sus ojos hasta nublarle la vista, hasta lograr empañar sus ojos y crear esa puntada en su corazón, un error que ahora le dolía, y no podía y sabía que era inevitable la atracción hacia el, y no se alejaría hasta que botara todo rastro de la basura adjuntada. Lagrima tras lagrima, una sobre otra no dejando espacio entre ellas, lagrimas que llevaban consigo la contaminación que había podrido las paredes de la estabilidad, toda esa contaminación que la envenenaba por las noches y durante los viajes de su mente a otro lado, lagrimas que la cubrían ahora por completo y aun así siguió caminando por la soledad, por aquella pendiente que cada vez le era mas fácil de transitar, la cual poco a poco había aprendido a reconocer y si le fuera la instancia fácilmente la recorrería con los ojos vendando, y así ahora sin ver a conciencia seguía recorriéndola como si nada pasara. Caminaba con la cabeza inclinada hacia el suelo, caminaba con pasos livianos y brazos pesados, caminaba contra el viento que penetraba su cuerpo dejando huellas de frialdad, dejando pequeños trozos congelados en su interior que ha momentos percibía ya que por naturaleza se clavaban como pequeñas agujas de hielo en sus más finos e íntimos tejidos, aun así caminaba y quien la pudiera observar no sabría distinguir por sus movimientos el dolor que con cada paso que daba iba aumentando pero simultáneamente iba dejando atrás evaporado en lagrimas fundidas con el aire gracias a sus cálidas mejillas que nunca había dejado de estar tibias. Y así, entre todo esto el cielo comenzó a cubrirse de esponjadas nubes que con cada segundo que transcurrió le hurto los débiles rayos de sol que nunca le pertenecieron, pero en instantes fingieron hacerlo, y por lo tanto las nubes que teñidas de negro aparecieron dejaron caer toda la carga que al igual que ella habían acumulado tras el recorrido por lugares que aunque no desearon igual los transitaron. Caminaba bajo la lluvia pero ya no le importaba, ahora toda pena se mezclaba con mayor facilidad y todo fue más tranquilo, de a poco las gotas que resbalaban por su cuerpo y aquellas que morían con el contacto brutal con la tierra, esa armonía de sonidos y sensaciones le devolvieron la paz que tan fácilmente le había sido arrebatada, esa paz que durante largos momentos la acompaño y la protegió. Paz.

....

Su corazón latía al compas de la música que la invadía por los poros, esa suaves notas que la enviciaban al solo contacto con el aire, esas delicadas manos que conocían tan bien como manejar las cuerdas del violín y por lo tanto esas manos que a través de la música lograba penetrar dentro del cuerpo de ella, la única forma en cual alguien lo había logrado, y el, bajo un rostro serio ocultaba una sonrisa de satisfacción al saber que era el único que había descubierto la debilidad de esa figura que tantos misterios guardaba. El rostro de ella se mostraba sereno y el de el tan serio como podían controlar, ambos guardando tras una máscara los verdaderos placeres que sentían y disfrutaban con todo el cuerpo. Ella, ella no lograba controlar cuando su cuerpo deseaba mas y temblaba, no lo lograba y no le quedaba más opción que levantarse entre la multitud de oyentes y dirigirse hacia las grandes puertas para salir y correr hacia su alojamiento donde hacia poco tiempo había logrado obtener por medio de familiares, un lugar acogedor que con un poco de remodelación, para ella sería su lugar preferido en todo el mundo, sería su lugar. Así y sabiendo que la vista de aquel hombre estaba puesta sobre su figura camino erguida y segura hasta el final del corredor y desapareció tras una esquina, sabiendo que desde la primera vez que lo hizo, el recordaría e identificaría que ella nunca se quedo hasta el final, así lo pensó ella en aquel momento dando por seguro lo que vendría, y así cometió un error mas, entre tantos otros que su vida se encargaría de sellar en su alma, camino. Camino entre la oscuridad y cuando vio una lámpara prendida se dirigió hacia ella y vio al portero que amablemente le abrió la puerta y así ella, como en muchas ocasiones venideras desapareció del teatro, caminando con los pies pesados y su alma regocijada por el placer que había obtenido sin ningún esfuerzo más que el de mantener la compostura, así camino unas cuadras hasta encontrarse frente a una pequeña escalera que la dirigía a una puerta de roble de más de 3 metros, la puerta que muchos mitos cargaba sobre sus cimientos, y ella no teniendo miedo desde la primera vez, la cruzo para dirigirse hacia los jardines, luego a un corredor menor llegando por fin después de un recorrido contradictorio a su alojamiento que contaba con más de 5 habitaciones las cuales a pesar de ser inmensas para una persona, para ella eran el espacio suficiente para liberarse. Entre maderas, roble, cerezo, entre aromas de inciensos, aceites, y pétalos secos se dirigió hasta su alcoba para caer sobre la cama que lograba fundirse con ella cada noche en la que su cuerpo reposara sobre las sabanas. Así era como cada vez que por sus poros se fundía toda su alma y las notas del violín, terminaba extasiada y derrotada. Un día entre otros, decidió continuar en su éxtasis y en la noche a últimas horas, cuando casi nadie transitaba las calles empedradas fue que ella sin temor decidió cubrir sus hombros con un abrigo y salió a la calle a vivir la noche con un contacto físico con el viento, y su frio, un contacto físico con la esencia húmeda y aromatizada de las noches que la embrujaba, la llamaban, y ella por cansancio negaba y olvidaba. Camino con pasos seguros y un cigarro sobre sus labios, fumaba, aspiraba, exhalaba, un suspiro y de vez en cuando dirigía su mirada hacia el firmamento que nunca había alcanzado, así entre miradas perdidas, suspiros, respiración reposada fue que entre olvidos embestió sin desearlo a quien había evitado por su poder encontrar, el hombre que había encontrado la debilidad de su piel, y en aquel instante la miro sin piedad, la miro y logro penetrar tras los ojos verdes de la mujer que aun no deseaba serlo, no del todo….

sábado, 5 de abril de 2008

&

-Cálida Luna-

Inevitablemente la oscuridad lo cubría todo, su cuerpo no era divisable entre el bosque y las miradas aquella noche jamás se encontrarían. Caminaba lentamente entre la neblina y su corazón latía tan fuerte como podía, estaba nerviosa e inquieta, ¿Y cómo no estarlo? Si sabia que en cualquier momento caería. Débiles rastros de luz atravesaban el follaje de los espesos arboles, arboles que sobrellevaban encima incontables años, años que maltrataron sus cortezas y poco a poco los encorvaron dejando caer sobre el sendero sus largos y delgados brazos, brazos cubiertos de tristeza y soledad. Ahora las sombras la cubren por completo, se han infiltrado por sus poros y no queda otra opción más que absorberlas con tranquilidad ya que eso era lo que ella buscaba, absorber, nutrirse de la noche y de la soledad de un lugar apartado, un lugar que lograba robarle el corazón con sus aromas y formas, el lugar que había amado durante toda su vida y es así como ella se perdió entre el silencio de la noche y el brillo de las estrellas.

Inevitablemente el placer de sentirla lo devoraba por completo, ya casi no contralaba sus impulsos y sabía en el fondo que aquella noche sus miradas jamás se encontrarían. Caminaba sigilosamente entre la neblina y su corazón en paz, latía a un compas predecible y seguro a pesar de la inquietud que sentía al saber que en pocos momentos más adelante ella caería. Sabía que debía aprovechar el silencio de la noche, ya que el a la distancia aun así seguiría escuchando el corazón de ambos, estaba acostumbrado a aquella soledad y fácilmente podía encontrar su presa en la oscuridad solo guiándose por los aromas y sonidos.

Un paso, dos pasos, y ella cayo entre la neblina a causa de una improvisada mano en su boca, cayó por placer, sabía que en algún momento quien la seguía aparecería y así, sin resistencia fue como cerro sus ojos guardando tras ellos el temor de ver quién era, no quería reconocer solo sentir, primero sentir, guiarse por los demás sentidos y por ultimo ver. Cálido fue el momento en que sintió la mano retirarse de su rostro para luego sentir sobre su oído la pausada respiración de un hombre sin miedo alguno, para sentir el suave y casi imperceptible calor de su cuerpo, calor que ella buscaba desde que entro en el bosque de sus sueños. Lentamente el comenzó a olfatear su cuerpo, y reconocerlo a través de los aromas era un placer inevitable, un placer que disfrutaba como ningún otro, y luego de ello, mientras una mano sujetaba la cintura de ella, otra recorría el pequeño rostro oculto por la noche. Acariciaba el largo cabello que caía hasta sus pechos, cabello que tomo entre sus dedos y jugueteo con él mientras ella poco a poco se tranquilizaba. Suavemente la volteo hacia él, y acerco su rostro tan cerca que el calor de los labios de ambos los hipnotizaba por completo. Suavemente la atrajo hacia el fundiendo la respiración de ambos en una sola y ella aun mantenía los ojos cerrados, no los quería abrir hasta confirmar lo que ella pensaba. Un respiro profundo de ella y los labios se juntaron, un suspiro de ella y todo comenzó y termino en un beso, sus labios lentamente se movían, disfrutando del placer, lentamente comenzó a reconocer el cuerpo del extraño, lentamente sus lenguas se reconocieron y el beso que poco a poco se fue convirtiendo en otro se traslado a su cuello y fue lo que termino por confirmar lo que ella pensaba. –No abriré los ojos, ambos sabemos que nuestras miradas no se encontraran jamás esta noche ya que si lo hacen no cumplirás con lo prometido.-

+

-Suave melodía, dulces palabras-

Era incomparable el placer de poder escuchar su voz, esa calidez en las frases, en la vibracion de sus palabras, era todo lo que necesitaba para perderme, fugarme entre deseos inalcanzables. No necesitaba grandes promesas, tan solo deseaba escuchar su voz, y aun lo deseo. ¿Escuchas?

Estas ahí, sentado dandome la espalda y es que lo sabes bien, no deseas mirar, no quieres enfrentar mi mirada porque en el fondo vere la lágrima que intentas ocultar. La luz de la luna cae sobre nuestros cuerpos, dibujandonos poco a poco, lentamente como nuestra respiracion ya que ambos estamos tranquilos a pesar de todo, a pesar de que sera la ultima vez que nuestros aromas se fundan en un mismo lugar. Me acerco a ti suavemente y respiro a profundidad, se que ninguna palabra servirá, nada mas que los actos recordaremos porque ninguno de los dos quizo creer en el otro, ninguno de los dos le dio la importancia debida a las palabras, las pronunciamos por placer, por distraccion, para no tener culpas. Puedo sentir el calor de tu cuerpo, puedo sentir el aroma de tu piel y los deseos inquietos de tu corazon por mirarme y aun asi te escapas, y no me miras, aun asi piensas en que el tiempo es infinito y nada pasara, todo se quedara entre estrellas y palidas luces, te equivocas. ¿Escuchas? La verdad es que creo que en este instante ninguno de los dos esta presente, hace un tiempo ya que nos fuimos cada uno por su lado, la verdad creo que cuando estabamos juntos cada uno estuvo por si mismo, y eso es lo que duele. Necesito tu voz, en este instante, necesito saber que en el fondo no estoy sola y que un diminuto fragmento de ti me pertenecio aunque haya sido por una fraccion de segundo, te necesito... Mis pasos se alejan, y los escuchas, los sientes uno por uno, alejandose, y ambos sabemos que en esta noche tan solo escuchare la frase que ahora pronuncias, esa frase cargada de promesas que nunca se cumpliran, ambos deseamos quedar con el alma tranquila, ambos deseamos aquella paz y por eso actuamos. No hay luz, definitivamente tu rostro desaparecio esta vez, pero aun asi se que una lagrima ahora cae, ahora que cierro la puerta y no hay vuelta atras, no habra ocasión de volvernos a ver, aunque nos engañemos, aunque juremos reencontrarnos nunca volvera a ocurrir, este es un verdadero adios, un adios que en mi boca dejo un gusto amargo, ese gusto de una despedida...