Estoy cansada de seguir soñando con tu piel y tus labios, desearía poder besarlos una vez mas. Quiero poder perderme en tu mirada y poder ver tus ojos sin dejar de parpadear. Quiero que pidas mas de mi, de mi piel.
Estoy cansada de este silencio incomodo que nos separa al no saber en realidad que saber, al no poder expresar nuestros dilemas, ni nuestras molestias, porque aun no estoy segura si mi presencia es un estorbo. Estas asustada. De todos modos aun sigo moviéndome alrededor tuyo y no se si estoy haciendo lo correcto, he atado mis pretextos y muevo mis pies intentando no dejarlos quietos porque en este instante me desvaneceré y correré lejos huyendo de la situación. Se que cualquier estorbo dara paso a una nueva frustración y me hundiré en una decisión peligrosa y toda la fuerte decisión hasta aquí llegara y dire adiós.
Estoy cansada de este juego monocromático que he llevado durante los largos años, quiero cambiar los dos colores que he elegido por otros nuevos, para entretenerme levemente.
Juguemos en círculos. A veces soy una persona un poco confusa pero aun asi voy caminando en una dirección que desconosco pero que quiero, por ello aferro mi mano. Te veo.
Estoy cansada y con sueño, creo que tengo un poco de ansiedad, pero es normal en una persona como yo, ansiosa. Camino y me acerco a tu presencia. No entiendo mis sentimiento ni lo que deseo hacer en este preciso momento, lo que entiendo y me pregunto es porque estas aca. ¿olbigado?. Quizás. Si es el caso, se que puedes darte la media vuelta e irte y lo mencionare para que te sientas libre de hacerlo, no quiero malos ratos. Pero aun asi, no me preocupare, no meditare hoy mas de una vez las cosas, por ello camino y me alego de ti . ¿ me sigues?.
El tiempo pasa….
Y sigo mirando como piensas en otras cosas, y yo te miro, aspiro el humo del cigarro y asi vamos. Deseo tus labios como nunca lo he hecho y es raro sentirlo con un hombre, lo se. Este es el ultimo momento en que pienso y deseo que me desees. Tomo mis cosas y me alego de de ti. Escucho susurrar mi nombre, susurras. Camino y sigo aspirando el humo del cigarro. Te levantas de tu asiento y me siento como rodeas con tus brazos mi cintura. Es delicioso aquel sentimiento de cercanía, por instantes esto parece jodidamente eterno, deliciosamente maravilloso. Tomas mi brazo y con fuerza me giras sobre mis talones. Haces que cada instante te desee mas y mas. Te miro directo a las ojos y te sigo mirando repetidamente. Comienzas a recorrerme con tus labios, despacio por el cuello y luego por mi mandibula, como si tus calidos labios fueran petalos y largos dedos. Te anhelo. Finalmente me miras a los ojos y… Y me doy vuelta para ver que sigues sentado mirando el suelo y estoy a punto de cruzar la calle. El semáforo esta parpadeando y decido atravesar corriendo antes de que la luz cambie y tenga tiempo de arrepentirme. Mi rostro puede demostrar una y mil emociones, o simplemente ninguna, da igual. Mi corazón es el que esta confundido y mi mente no entiente.

